
Dificultad
Fácil

Preparación
1 hora

Raciones
4 - personas
Ingredientes
Para la base:
1 lámina de masa quebrada o brisa
Mantequilla y harina para el molde (si no es antiadherente)
Para el relleno:
200 g de espinacas frescas (o 150 g si son congeladas)
10–12 tomates cherry
150–180 g de queso Arzúa-Ulloa Pambre (sin corteza, en trozos o dados)
1 cebolla pequeña (opcional)
3 huevos
200 ml de nata líquida (crema para cocinar)
50 ml de leche
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto
Preparación
Esta quiche de espinacas con tomates cherry y queso Pambre Arzúa-Ulloa es una receta fácil, sabrosa y perfecta para disfrutar caliente o templada. Empieza precalentando el horno a 180 °C y cubre un molde con la masa quebrada o brisa. Pincha la base con un tenedor y hornéala durante unos diez minutos para que quede firme.
Mientras tanto, calienta un poco de aceite en una sartén y sofríe una cebolla picada hasta que esté dorada. Añade las espinacas y cocínalas unos minutos, hasta que pierdan el agua. En un bol, bate los huevos con la nata y la leche, y condimenta con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Cuando la base esté lista, reparte sobre ella las espinacas cocinadas, los tomates cherry cortados por la mitad y el queso en trozos. Vierte la mezcla de huevos y nata por encima y hornea la quiche durante 30 o 35 minutos, hasta que el relleno esté cuajado y el queso se haya derretido dejando una textura cremosa y un aroma irresistible.
Deja reposar unos minutos antes de servir. Esta quiche combina el sabor suave y fundente del queso Pambre Arzúa-Ulloa con la frescura de las espinacas y el toque ácido de los tomates cherry, creando un plato equilibrado y nutritivo.